Plagas de verano: los trips o piojillos de las cebollas

Los insectos más pequeños, que parecen inofensivos, son los que más daño pueden hacer en nuestro huerto de verano. Y si no, que se lo digan a cualquiera que se haya visto afectado por una plaga de trips, también conocidos como “piojillos de las cebollas”.

De entre todos los insectos con alas, los trips son los más pequeños que nos podemos encontrar en el jardín: no miden más de unos dos milímetros, casi se diría que son invisibles a simple vista a menos que pongamos atención. Pero como bien dice la frase hecha, “pequeños pero matones”. Se alimentan de la savia de multitud de plantas, incluidas, por supuesto, las que tengamos en el huerto.

Cuidados de las parras

La parra es una planta muy utilizada en patios y jardines, para dar sombra o decorar un espacio pero, ¿sabemos cómo cuidarla?

Esta planta es una de las trepadoras más cultivadas en el Mediterráneo, y al igual que las hiedras, se agarra a todo tipo de soportes y produce un espeso follaje verde, que durante el otoño se torna rojizo y que se pierde durante el invierno.

Existen muchos tipos de parras, dependiendo de la variedad y el tipo de uva, pero hay un tipo de atenciones que son iguales para todas ellas, como la poda, el abono, el tipo de suelo, el riego, etc.

Higuera del diablo, entre la toxicidad y la belleza



Esta es una de esas plantas que tienen todo lo necesario para que una persona neófita (y no tan neófita) en el cuidado de seres vegetales busca para tener en su jardín: rusticidad, resistencia a plagas, y por si fuera poco, sus preciosas hojas palmadas son muy decorativas. Sin embargo, también tiene su lado oscuro: sus semillas son altamente tóxicas, por lo que si se desea plantarla en un terreno, hay que asegurarse primero de que nadie vaya a correr ningún riesgo.

Una vez hayas dado este paso, hoy te voy a explicar cómo tener una higuera del diablo en tu hogar.

Cómo cortar el césped en una cuesta empinada

No todos los césped son rectos y fáciles de cortar, hay jardineros que realmente tienen que ingeniárselas bien para poder cortar el césped ya que cortarlo en una cuesta empinada no es en absoluto una tarea fácil.

Es importante que si tu césped está en una cuesta empinada tengas en cuenta algunas precauciones dependiendo del tipo de cortacésped que tengas.

Una colina empinada nunca será algo fácil de cortar, por lo que los consejos que hoy te traigo te servirán de gran ayuda para conseguir un trabajo más fácil.

No cortes el césped mojado