Febrero es también un mes fundamental para el huerto si tenemos pensado plantar nuestras propias hortalizas, en lugar de comprar directamente las plantas para trasplantarlas.
Los semilleros deberán estar protegidos del frío, ya que los primeros brotes son extremadamente sensibles y no sobrevivirían a temperaturas bajas. Es bueno tener un sitio donde poder resguardarlos durante la noche.
Existen en el mercado multitud de semilleros que podéis comprar, aunque también podéis utilizar la imaginación y aprovechar recipientes que no os sirvan, como envases de yogur o petit suisse.