La maquinaria del jardín

El jardín es un espacio de placer y descanso. Poseerlo es sinónimo de calidad de vida y en su mantenimiento particular, residen componentes de ejercicios saludables en los que nunca deben de suponer un esfuerzo indeseado o encontrarse como ‘esclavos’ de él.

Por lo tanto, el confort en su mantenimiento y actividades cotidianas de la jardinería son factores a tener muy en cuenta. En esta línea, las empresas fabricantes de maquinaria trabajan sin descanso en la mejora de sus productos mediante la innovación y su desarrollo. Esta gama de productos está compuesta por el cortacésped clásico (eléctrico, a gasolina, autopropulsado, de asiento, etc.), los cortacéspedes mulching, la segadora-desbrozadora, los escarificadores, los cortahierbas, las cizallas de césped, los cortasetos, los recorta boj, las biotrituradoras, las motoazadas… en su conjunto herramientas de alto rendimiento para cuidar, mantener y transformar el jardín en un marco amigable.

Un huerto fácil para iniciarse

¿Llevas tiempo pensando en cultivar tu propio huerto pero no acabas de dar el paso? ¿No sabes por dónde empezar, qué plantas elegir, cuándo plantarlas o cómo cuidarlas? Empezar es más fácil de lo que parece. Aquí te contamos cómo iniciarte en el mundo de las verduras y hortalizas.

¿En el suelo o en contenedor? Lo primero que debes decidir es dónde situar tu huerto. Si tienes un jardín o un terreno donde puedas plantar, perfecto. Si no lo tienes, no te preocupes, siempre puedes empezar con un pequeño huerto en contenedores en tu balcón, terraza o azotea. Fíjate en todas las alternativas con las que cuentas en Huertos portátiles para llevar y traer.

• Un lugar soleado: Busca siempre que sea posible un lugar soleado. Se puede mantener un huerto en condiciones de semisombra (te lo contamos en ¿Qué cultivar en un huerto en semisombra?), pero siempre será más sencillo a pleno sol, ya que la mayor parte de las plantas de huerta prefieren una exposición soleada. De la cantidad de horas de insolación que reciba tu huerto dependerá en parte la variedad de plantas que puedes cultivar).

El ácido fosfórico en la agricultura moderna

Características e interés del ácido fosfórico como aporte de fósforo

El abonado en la agricultura es la principal fuente de alimentación, pues como nos hemos dado cuenta, el agua es  insuficiente para lograr crecer una planta. Aunque nosotros no aportemos nada más que el riego, el suelo está suministrando de forma constante dichos elementos nutritivos a la raíz de la planta. Claro que todo tiene un límite…

Uno de los abonos más utilizados para incorporar fósforo al cultivo es el ácido fosfórico. Un fertilizante que viene en forma líquida, cómodo de utilizar (pero peligroso), con un aporte genérico de 52% p/p de fósforo, con pH ácido (ideal para suelos alcalinos), y con un mayor control del aporte que se realiza para fertirrigación. Además, que también consigue eliminar restos orgánicos y sales que obstruyen los goteros.

Seguramente hayas oído de la importancia del fósforo en los primeros estados de desarrollo de la planta, cuando es importante un enraizamiento adecuado del cultivo. También habrás oído hablar sobre el papel del fósforo en la floración.

Consejos para tener un césped radiante

La base de cualquier jardín es el césped, la idea es que sea de un tono verde, que dé un aspecto lozano, y también que luzca con cierto brillo. Dependiendo de la época, va pasando por una serie de transicionesque tienen que ver con el clima. Por lo general, colocarlo en época cálida es lo ideal, de lo contrario podría quemarse con el frío o su crecimiento podría ser irregular dando paso a la formación de hoyos vacíos o achicharrados de tono amarillento o marrón oscuro, lo que por supuesto no favorece a la estética del jardín, además de interferir en el proceso natural de la tierra, mediante el cual recupera sus nutrientes y los renueva.

Hay una serie de puntos que no pueden evitarse si el césped está recién colocado (al menos las primeras estaciones cálidas), para una manutención adecuada: el corte de la hierba debe tratar de realizarse siempre hacia el lado en que crezca, es decir, siguiendo el patrón de crecimiento natural.