Planificar nuestro jardín

A la hora de comenzar a planificar nuestro nuevo jardín podemos caer en la decepción de ver un solar vacio al que tenemos que llenar de vida y color de forma armoniosa y atractiva, pero no sabemos como hacerlo.
Esto no quiere decir que crear y mantener un jardín hermoso y con plantas exuberantes es sólo una materia para jardineros expertos, ya que con un poco de paciencia y unos cuidados básicos es perfectamente posible crear rincones muy originales.

Sin embargo, lograr embellecer estos espacios no siempre es tan sencillo como parece, sobre todo cuando no se sabe muy bien por dónde empezar.

Primero y principal, es esencial proceder por etapas, para obtener conjuntos bien estructurados con matices y aromas en perfecta armonía.

Arbustos ornamentales

Los arbustos ornamentales, esos árboles  de dimensiones reducidas que ayudarán a añadir un gran valor estético y práctico a nuestros jardines.

Si quieres conocer más de este tipo de plantas sigue con nosotros cinco minutos… ¡y desearás tener uno en tu jardín!

A diferencia de las plantas y los árboles, los arbustos se caracterizan por tener una altura de entre 1 y 3 metros, por unos tallos leñosos similares a los del árbol así como porque se encuentran ramificados desde el suelo, por lo general. En cuanto al follaje, como ocurre en el caso de los árboles este tipo de arbolitos pueden ser de hoja caduca (sus hojas se caen) o perenne (con hojas todo el año).

Instalar una valla en el jardín

Los cercados de madera consiguen un acabado más natural, pero el aluminio requiere menos cuidados

En ocasiones, la protección de la casa depende en buena parte de las vallas o verjas que la rodean. Sobre todo en viviendas unifamiliares es habitual que estos sistemas se coloquen en el exterior para impedir el acceso de personas ajenas o, simplemente, para crear un ambiente más íntimo cuando la casa dispone de jardín.

Existen diferentes tipos de cercados. El más tradicional es el compuesto por lamas verticales que terminan en pico o en punta redondeada. Suelen ser vallas de madera que cumplen una función más bien decorativa. El nivel de seguridad que proporcionan depende de la altura de las lamas, por lo que a veces este sistema se refuerza con un muro de hormigón que se coloca en la parte inferior. En él quedan ancladas las lamas.

El uso de la madera en las vallas consigue un acabado natural muy apreciado. No obstante, conviene que la madera sea sometida a tratamientos que la protejan frente a los efectos del sol, la humedad y la carcoma. Otra posibilidad es recurrir a vallas de plástico, hierro, aluminio o acero inoxidable, que requieren menos cuidados y aguantan mejor el paso del tiempo. Además, en el caso del aluminio, permite acabados que imitan a la madera.

Un nuevo jardín. ¿Qué debemos tener en cuenta?

Nos estamos mudando a un nuevo hogar con un hermoso espacio para crear un jardín. Una nueva etapa comienza en nuestras vidas y con ella nuevos y hermosos momentos están a punto desucederse . Si nuestra familia cuenta con niños y animales, el jardín, sin lugar a dudas, puede llegar a ser el lugar más confortable y elegido por los más chicos, y por qué no, por los más grandes.

Lo primero que debemos hacer al llegar a un nuevo lugar, es conocer a fondo las condiciones ambientales de la nueva residencia. Tendremos que notar las diferentes posibilidades que el terreno y el clima nos pueden brindar para luego llevar a cabo todos los cambios, refacciones o creaciones en nuestro nuevo jardín.